jueves, 7 de agosto de 2008

Hospitales de EU deportan a inmigrantes sin documentos y enfermos

* ¿Transfieren o desechan a las o los pacientes?

Leticia Puente Beresford
Corresponsal New York, EU, 6 agosto 08 (CIMAC)

Hospitales en los Estados Unidos deportan a inmigrantes indocumentadas e indocumentados gravemente heridos o enfermos que no tienen dinero para pagar los servicios de centros de rehabilitación y, por supuesto, que carecen de seguro médico.
El domingo, el New York Times en su primera página publicó lo anterior con el caso específico del guatemalteco Luis Alberto Jiménez, quien fue transferido, repatriado, a su natal Guatemala. La información del rotativo neoyorquino también fue dada a conocer por Univisión. En estos casos de deportación o repatriación, el gobierno estadounidense no interviene, apunta el rotativo.
En los Estados Unidos existe el programa médico Medicaid para personas de bajos ingresos, y este no cubre el cuidado a largo plazo para las y los inmigrantes indocumentados, ni para inmigrantes con documentos recién llegados. De acuerdo con el diario, esta situación crea un dilema para los hospitales que están obligados por regulaciones federales a disponer que los pacientes que lo necesiten cuenten con cuidados médicos después de salir del hospital.
Las autoridades de inmigración no desempeñan papel alguno en estas repatriaciones privadas, llevadas a cabo mediante ambulancias, ambulancias aéreas y aviones comerciales. Los nosocomios denominan "transferencias" al hecho de repatriar o deportar a las o los inmigrantes indocumentados.
La mayoría de los hospitales afirman que no realizan estas transferencias transfronterizas sino hasta que las o los pacientes están médicamente estables, y que se aseguran de dejarlos bajo cuidado de un médico en sus países de origen. Algunos defensores de los derechos de las y los inmigrantes ven estas repatriaciones como una especie de "tiradero internacional de pacientes", en que las ambulancias se llevan a los enfermos en la dirección equivocada, lejos de los hospitales de primera categoría y hacia un cuidado médico de menor calidad, si acaso.
"La repatriación es prácticamente una sentencia de muerte en algunos de estos casos", dijo el doctor Steven Larson, experto en salud de inmigrantes y médico de emergencias del Hospital de la Universidad de Pennsylvania. "He visto pacientes ser introducidos a empujones en un avión para ser sacados del país, y una vez que están fuera de vista, son olvidados".
Al respecto, Alan Kelly, vicepresidente de la organización Scottsdale Healthcare, que administra una red de centros de salud en Arizona, dijo: “Para nosotros, esto introduce una carga en nuestro sistema, de tal forma que no podemos proveer un cuidado adecuado para nuestros propios ciudadanos".