* Confían mujeres que SCJN respetará Estado laico y ciudadanía
Lourdes Godínez Leal/ México DF, 15 agosto 08 (CIMAC).- Este viernes 15 de agosto, el ministro Salvador Aguirre Anguiano presentó al pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) su proyecto de sentencia que apoya la acción de inconstitucionalidad promovida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Procuraduría General de la República (PGR) contra las reformas de ley que despenalizaron el aborto en el DF en las primeras 12 semanas de gestación.
Ante ello, Raffaela Schiavon, directora de la organización civil IPAS México, especialista en derechos sexuales y reproductivos y Axela Romero, de la organización civil Salud Integral para la Mujer (SIPAM) e integrante de la Coalición por la Salud de las Mujeres en el DF, dijeron a Cimacnoticias vía telefónica que "era de esperarse un proyecto en contra de la norma".
No obstante, dijeron que aguardarán a la discusión que se dé en el pleno de la Corte y que se tiene programada para el 25 de agosto, ya que el proyecto de sentencia, dijeron, es la postura de una sola persona, en este caso el ministro ponente, Salvador Aguirre Anguiano.
El proyecto, de 610 páginas, disponible en el micrositio de la página electrónica de la SCJN, está de acuerdo con la inconstitucionalidad de la norma, aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) en abril de 2007 y que, a la fecha, ha permitido a más de 12 mil mujeres decidir interrumpir legalmente un embarazo (ILE) en condiciones seguras e higiénicas.
El Ministro Aguirre Anguiano dice en su proyecto que defiende la vida desde el momento de la concepción y señala como inconstitucional la reforma aprobada a la Ley de Salud y al Código Penal del DF.
Como era de esperarse, la postura de Aguirre Anguiano, quien se ha caracterizado por su posición conservadora, es "a favor de la vida" y señala que la ALDF "se excedió de sus facultades legislativas al determinar que serán los servicios de salud públicos los que realicen las ILE", e insiste en la invasión de competencias.